• facebook-ico
  • twitter-ico
  • googleplus-ico
  • linkedin-ico
  • youtube-ico
  • instagram-ico
  • pinterest-ico
944 451 576


​​​​​​​


¿Cómo se integran las instalaciones de calefacción y agua caliente en los edificios de viviendas?

El esquema básico de funcionamiento de una instalación moderna integrada de calefacción y ACS de este tipo se basa en una o más calderas que aportan el calor y en dos circuitos de distribución separados que distribuyen el agua caliente para calefacción y aseo por toda la comunidad de vecinos.

En algunos edificios –de nueva construcción o rehabilitados– la caldera puede contar con el apoyo térmico de captadores solares, si bien su capacidad depende de la zona climática donde está ubicado el edificio.

Una instalación integrada de calefacción y agua caliente sanitaria consiste en un conjunto de elementos que, adecuadamente combinados, permite alcanzar el grado de confort deseado en un espacio habitado (vivienda, local, edificio, etc.), compensando las pérdidas de calor y proporcionando el agua caliente sanitaria a una temperatura apropiada.

El agua que circula por las calderas y la red de distribución de calefacción no conserva las características de potabilidad, por lo que no se puede utilizar para el aseo personal. Por este motivo, para producir el ACS, la instalación dispone de intercambiadores de calor que calientan esta agua sin mezclarla con la de las calderas.

Los sistemas de ACS cuentan habitualmente con depósitos de acumulación, desde donde se distribuye el agua hasta las viviendas por tuberías exclusivas para este servicio, las cuales generalmente discurren paralelas a las de calefacción.

Si quieres sabér más sobre el tema, no te pierdas nuestra siguiente entrada, te daremos el resto de detalles para que comprendas a la perfección cómo se integran las instalaciones de calefacción y agua caliente en los edificios de viviendas.